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COLOCACIÓN DE LA PIEDRA FUNDAMENTAL

El pasado 9 de mayo tenía lugar, en el Colegio Máximo de San José, en la vecina localidad de San Miguel, una ceremonia sugerente: se colocaba la piedra fundamental del nuevo edificio de la Biblioteca coincidiendo con el año cincuentenario en que, un 17 de agosto, se colocara otra piedra fundamental: la del Colegio Máximo, construido sólo en 9 meses.

La ceremonia, presidida por el Sr. Obispo de San Miguel, Mons. Dr. Horacio A. Bózzoli, tenía ese porte típico de las "tenidas" jesuí¬ticas: austeridad, recuerdo de la sólida doctrina, afirmación de fidelidad a la Iglesia Jerárquica y especialmente al Papa. El Obis¬po, rodeado por el claustro profesoral en pleno y por los alumnos, bendijo la piedra fundamental después de la celebración de la Misa en honor a la Pura y Limpia Concepción del Milagro de Santa Fe, la familiar "Virgen de los Milagros", Patrona de la Provincia Argentina de la Compañía de Jesús. El Rector de esa alta casa de Estudios, Rdo. P. Jorge Mario Bergoglio, S.J., subrayó la significación del acto, evocando a los primeros jesuitas que vinieron a nuestras tierras, doctrineros y constructores, hombres que construyen la Iglesia con el arma de la doctrina... hombres que no temen adoctrinar incluso con las paredes que edifican...". Recordando a la Virgen de los Milagros, hacía notar que su mensaje fue silencioso y que "habrá que desentrañarlo con corazón devoto y también silencioso, con corazón lleno de recogimiento y de adoración. Porque únicamente en esa actitud se leen los designios de Dios... cuando muchas cosas transitorias decantan y el corazón del hombre se siente robustecido con la mirada serena que da al tiempo su fuerza y estatura".

Pero probablemente el mensaje más hondo de la ceremonia que se desarrollaba ese día en el Colegio Máximo rondaba en torno a la evocación de una historia, la historia de esa Institución durante cincuenta años.' Una Institución que ha convocado la vida religiosa y cultural del Partido de General Sarmiento y de amplios sectores del pensamiento católico argentino. Probablemente a este hecho se refería el P. Bergoglio cuando afirmaba que "perdura lo que se amasa con paciencia y ternura, lo que sea servicio y no vana complacencia, lo que se juzgue con el realismo de Dios y no con la pequeñez de los hombres que tantas veces disfraza su mezquino cálculo con ropaje de audacia y altruismo". Ia referencia a tantos que pretendieron medrar con una fingida amistad con la Compañía de Jesús resultaba obvia. Pero juntamente para no crear efímeras ilusiones alusivas, el Rector recuperaba el núcleo del significado de ese acto con la solidez de una doctrina: "No se trata aquí de repristinar glorias pasadas. Sabemos que la gloria es debida sólo a Dios y el pasado un acerbo de familia que nos abreva en el camino a seguir, pero nunca un triunfo a enarbolar. Al mirar atrás a estos cincuenta años de trabajo, simplemente se manifiesta -y hoy queremos que sea con renovada fuerza e ilusión- la intención apostólica de la Compañía de Jesús, y de modo especial su dedicación a la formación de futuros sacerdotes en sólida doctrina, virtud y obediencia fiel a la Santa Madre Iglesia Jerárquica".